La joven coquimbana de 15 años que deslumbra almundo sobre patines
«Muy orgullosa, porque me entrega aún más mérito a mí por haber sido más pequeña y por ya estar al nivel de chicas más grandes, más maduras mentalmente y físicamente». Con esa claridad y convicción, Josefa Ramos Mondaca (15) dimensiona lo que significó subirse al podio en el reciente Campeonato Panamericano Específico de Patinaje disputado en Buenos Aires. Aquella medalla de bronce no fue un triunfo cualquiera: compitiendo en la categoría Junior, la atleta serenense debió enfrentar a rivales de 17 y 18 años, saltándose las divisiones de su edad para medirse anticipadamente con la élite continental. Ese resultado brillante en la pista, validó su estatus como una de las proyecciones más importantes del deporte nacional.
Ese bronce internacional viene a confirmar una trayectoria meteórica. Ya en octubre del año pasado, con solo 14 años, Josefa había dado el golpe en la mesa al obtener un histórico sexto lugar en el Campeonato Mundial de Beijing, China, también compitiendo contra adversarias mayores en la categoría Junior.
Lograr buenos resultados en una serie que, como ella misma señala, «no me corresponde», se ha convertido en su mayor motor competitivo.
Detrás de la elegancia y la aparente ligereza de sus movimientos, existe una maquinaria de precisión. El patinaje artístico sobre patines de cuatro ruedas (tradicionales) es implacable con el error y requiere una sinergia que la propia medallista defiende con pasión: «tenemos que tener una mezcla de cosas impresionantes. Uno tiene que tener una técnica, tiene que tener la cabeza para competir y también tiene que tener lo artístico para bailar mientras salta».
Llegar a este nivel de dominio técnico ha significado calzarse los patines desde los siete años. Hoy, su rutina se divide entre su ciudad y Santiago, donde entrena a doble jornada bajo las directrices de su técnico. «El secreto en verdad es puro trabajo, pura disciplina y sacrificio. Desde muy pequeña he sido bastante trabajadora y siempre me he puesto a disposición de lo que me dice mi entrenador», recalca.
Lo que hace aún más notable la carrera de esta deportista de la Región de Coquimbo es su capacidad de respuesta académica. Cursando actualmente Segundo Medio en la Scuola Italiana, Josefa no cede terreno en sus estudios, promediando notas de excelencia (6.8) y proyectando un futuro en la carrera de Medicina. Esta disciplina integral es su sello personal.
El peso de esta exitosa carrera, como es habitual en el deporte chileno, recayó inicialmente sobre los hombros de su familia. Sin embargo, su innegable talento y ese flamante bronce panamericano en Argentina le abrieron por fin las puertas al apoyo institucional. Hoy cuenta con el respaldo del Gobierno Regional para sus viajes y del Comité Olímpico tras sus últimas preseas.
Con la mirada puesta en el corto plazo, el calendario de Josefa Ramos no da tregua. En septiembre disputará los Juegos Suramericanos (Odesur), que será en Santa Fe, en Argentina, donde buscará revalidar o superar su rendimiento panamericano. Mientras que en octubre, enfrentará su desafío máximo en el Campeonato Mundial Específico de Paraguay, la cita planetaria donde medirá fuerzas nuevamente con las mejores del planeta.
Al ser consultada sobre su horizonte en este deporte que exige tanto y devuelve a cuentagotas, la representante coquimbana responde sin titubear, dejando en claro que su ambición es del tamaño de su talento: «Mi mayor sueño en este deporte es ser campeona del mundo».
