Adiós a Rebeca Lira: La voz que abrazó a Coquimbo
La noche del Día de las Madres, Coquimbo perdió a una de sus hijas más entrañables. A los 93 años, falleció Rebeca Gómez Rojas, conocida por todos como «Rebequita Lira», la histórica voz radial que acompañó a la región por más de siete décadas.
Su despedida, acompañada por el Orfeón de Los Menas en su querido sector de El Llano, reflejó el inmenso cariño de una comunidad que la reconoció como Patrimonio Vivo en 2022.
Llegada a los micrófonos
Nacida y criada en el puerto, Rebeca comenzó su vida laboral como peluquera antes de que su innegable talento vocal fuera descubierto en la Academia San Luis.
En 1955, llegó a los estudios de Radio Riquelme, marcando el inicio de una carrera legendaria. Fue su gran amigo, el cantautor Hernán Gallardo Pávez, quien le otorgó el apellido artístico «Lira» por considerarlo más sinfónico. Rebequita no solo fue una comunicadora excepcional, sino también una talentosa cantante romántica.
Durante sus años de juventud, su talento la llevó a presentarse ante los presidentes Gabriel González Videla y Eduardo Frei. Sin embargo, su consagración definitiva en el dial llegó con el programa «Tangos y Boleros», espacio que condujo magistralmente por más de 30 años.
Radio Pampilla
Su inconfundible voz también fue el alma de la Radio Pampilla durante 14 años y, en su última década, brilló y se mantuvo cercana a sus auditores en Radio Carnaval.
Más allá de los escenarios y la música, el legado más profundo e imborrable de Rebeca Lira se forjó en los pasillos del Hospital San Pablo. Durante 42 años, combinó su trabajo hospitalario con su pasión por las comunicaciones. Como el famoso «Móvil 12», transmitía diariamente por la radio información vital sobre altas médicas, recetas y necesidades de los pacientes, convirtiéndose en un puente solidario y crucial para las familias rurales que no tenían medios para comunicarse.
Su empatía por los más vulnerables no conocía límites. Rebeca organizaba y gestionaba desayunos gratuitos para quienes aguardaban a sus enfermos en las frías mañanas de invierno.
A menudo, su profundo sentido de la humanidad la llevaba a invitar a almorzar pescado frito a su propia casa a las familias que llegaban desde lejos con lo justo para el pasaje.
Hoy, su hija María Soledad Llewellyn Gómez mantiene vivo su icónico programa «Tangos y Boleros», asegurando que su herencia radial no se apague.
Coquimbo despide hoy a su eterna comunicadora, pero la voz solidaria y el corazón inmenso de Rebeca Lira seguirán resonando por siempre en la historia y en las calles del puerto.
