Palacio da Pena: donde la niebla guarda sueños de rey
Sintra no se visita; a Sintra se le pide permiso. Antes de que mis pies tocaran siquiera el primer escalón de piedra, el Palacio da Pena ya me había devuelto una mirada altiva y esquiva. No estaba allí, oculto tras un velo de bruma que los lugareños llaman nevoeiro, como si el monte quisiera proteger…